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“La coronación de la recuperación de la democracia”: Así era Chile cuando Colo-Colo ganó la Copa Libertadores de 1991

Cuando Colo Colo ganó la Copa Libertadores, Chile llevaba poco más de un año de democracia tras de 17 años de dictadura militar. Sin embargo, el país estaba lejos de la tranquilidad plena.

Patricio Aylwin asumió como presidente de la república el 11 de marzo de 1990. Ese día, el abanderado de la Democracia Cristiana (que en las presidenciales de 1989 venció a Hernán Büchi y a Francisco Javier Errázuriz) se puso la banda presidencial que había portado Augusto Pinochet, quien se mantuvo como comandante en jefe del Ejército hasta 1998.

Las tensiones no fueron aisladas entre el mundo civil y militar. El 19 de marzo de 1990, el brigadier general Carlos Parera inició el desfile de la Gran Parada Militar sin pedir la autorización al presidente Aylwin, presente en las tribunas. Parera fue dado de baja al año siguiente.

Exactamente tres meses más tarde, el 19 de diciembre de 1990, Pinochet ordenó un acuartelamiento de tropas que se extendió hasta altas horas de la noche. Desde el Ejército se hablaría de un “ejercicio de enlace”, el que ocurrió cuando en la prensa se filtró el denominado Caso Pinocheques, que tuvo como responsables al propio general y a su hijo Augusto Pinochet Hiriart. El 28 de mayo de 1993, con la reapertura del caso, Pinochet se reunió en el edificio de las Fuerzas Armadas, distante a unos 200 metros de La Moneda, con oficiales del Ejército vestidos con tenida de combate. Y por las boinas negras utilizadas, el episodio que tensionó a la democracia se conoció como “boinazo”. En ambas ocasiones, el objetivo de Pinochet era presionar a La Moneda para evitar que se siguiera juicio por el caso.

El año 1991 se inició noticiosamente el 8 de febrero cuando Aylwin recibió el Informe Rettig, en el cual se detallaron 3.550 denuncias de violaciones a los derechos humanos cometidas entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990.

Imagen de la ceremonia en La Moneda donde se entregó el Informe Rettig. Foto: Archivo Copesa.

Y poco tiempo antes de la final de la Copa Libertadores 1991, que se jugó el 5 de junio de ese año, el país se convulsionó con el asesinato de Jaime Guzmán la tarde del 1 de abril. Ese día, un comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez acribilló al senador de la UDI en el exterior del campus oriente de la Pontificia Universidad Católica. El hecho copó los minutos de los noticiarios y acaparó las portadas de los diarios.

Funeral de Jaime Guzmán

Con este telón de fondo, Colo Colo encaró la Copa Libertadores 1991. A medida que los albos iban avanzando de fase, el país dejó las diferencias y se unió para apoyar al equipo de Mirko Jozic. Por un momento, el país pareció estar menos convulsionado.

“Este equipo unió a parlamentarios de izquierda, de derecha, que nos acompañaron a la final”, revive Daniel Morón. De hecho, políticos de diversos colores viajaron en un chárter a Asunción para el juego de ida ante Olimpia, y en la vuelta se hicieron presentes en el Monumental.

«No solo políticos de varios sectores, sino hinchas de gente que estaba en el gobierno que eran de la U, de Católica», acota Rubén Martínez.

Este equipo unió a parlamentarios de izquierda, de derecha, que nos acompañaron a la final

Daniel Morón

Incluso fanáticos de otros clubes apoyaron al Cacique: «Sentíamos que no jugábamos solamente con la camiseta de Colo Colo. Sabíamos que teníamos un respaldo de todo un país detrás de nosotros. Eso se hacía sentir, se notaba que no solo el hincha de Colo Colo estaba pendiente de lo que venía el miércoles o al miércoles siguiente, si pasábamos a la final o no», complementa el Loro Morón.

«Yo creo que el país necesitaba un golpe así de festejo, de algo así que fuera soltarse de todas estas amarras que provoca haber vivido como se vivió en esos años, y la gente se volvió loca. De hecho, hubo excesos en los espejos, hubo gente que murió, lo cual te refleja de cuál fue el nivel de connotación que tuvo este triunfo», reflexiona el arquero albo de 1991.

Patricio Yáñez ahonda en este punto: “Yo creo que ese Colo Colo interpretó fielmente lo que pedía el país poh, lo que había conseguido un par de años antes al término de la dictadura. Llega la democracia y la gente comienza: ‘bueno, queremos… avancemos poh. Y una de las maneras de avanzar era el fútbol. Y en el fútbol, una de las tareas pendientes de Chile había sido la Copa Libertadores”.

“Yo estuve en la U y hubo amigos que vibraron con la Copa, tienen fotos con la Copa y hasta el día de hoy son hinchas de la U”, agrega el Pato.

Gabriel Mendoza sostiene que “este Colo Colo 1991 marco historia no solo en lo deportivo, sino que en lo nacional” pues “unió a todo un país. Ese Colo Colo nos hacía feliz a todos los chilenos. Porque fue un período de transición bastante fuerte, se venía saliendo de una dictadura. Y Colo Colo fue dando cada mes alegrías más importantes”.

“La marraquetita se iba a sentir, y el tecito se iba a sentir… Para muchos chilenos fue un bálsamo” (Rubén Martínez).

«Leías la prensa, en ese tiempo de papel, todos los periódicos, y de repente nuestros triunfos hacían tapar muchas cosas de lo social. Que a lo mejor estaba sufriendo mucha gente quizás, y que quizás nosotros desde nuestra postura (…) estábamos dando una alegría a esa gente. Por eso había mucho respeto”, reflexiona Rubén Martínez, según quien la Copa Libertadores de 1991 “hizo ver un Chile distinto. Como todos decían, que la marraquetita se iba a sentir, y el tecito se iba a sentir… Para muchos chilenos fue un bálsamo”.

Tironi: “La coronación de la recuperación de la democracia”

El sociólogo Eugenio Tironi expone el contexto en que Colo Colo ganó la Copa Libertadores: “Estaba Pinochet como comandante en jefe del Ejército; teníamos un gobierno civil pero que tenía un control bastante precario sobre las fuerzas armadas; un parlamento dominado por la derecha, por las fuerzas más conservadoras, con senadores designados, sistema binominal; teníamos una situación económica muy frágil porque, a raíz del triunfo del No en el plebiscito y la asunción de Aylwin, comenzó una suerte de ‘corrida’, de que esta iba a ser una nueva Cuba, una nueva Unión Soviética que en ese entonces recién estaba muriendo y, por tanto, se temía una crisis económica. Había también mucha tensión porque se pensaba que las demandas sociales iban a estallar y que eso iba a traducirse en tomas de terreno, eventualmente en problemas laborales en las empresas”.

Por lo anterior, “esto mismo contribuía a que la población —de todo, de capitán a paje—, fuéramos cautos en nuestras expectativas, cautos en nuestras conductas, en nuestras demandas, y que, claro, que esto lo viviéramos con mucha parsimonia”.

En este sentido, “no hay ninguna duda que este triunfo deportivo —digamos el triunfo de Colo Colo, que es el equipo de todos—, dio lugar a un alivio, una satisfacción… era la coronación de la recuperación de la democracia”.

“Y lo de Colo Colo ratificó un cierto —-para decirlo o llamarlo con prudencia— chovinismo, un cierto orgullo también contenido de que habíamos sacado a Pinochet, de que lo habíamos derrotado, que estábamos haciendo una transición pacífica, que habíamos logrado controlar el cólera… recuerdo que el lema del gobierno en ese entonces fue que en Chile podemos controlar el cólera, hablando precisamente a este orgullo. Entonces, que Colo Colo triunfara en la Copa Libertadores de América era como la coronación de eso”, cierra.

Cultura Pop: Costumbres de la época

Si hoy algún equipo chileno disputara la final de la Copa Libertadores, lo más probable es que los jugadores reciban mensajes de apoyo a través de las redes sociales, ya sean Facebook, Instagram, Twitter o Whatsapp. Pero en 1991, las muestras de respaldo eran diferentes. “Hemos recibido fax, llamadas, télex”, decía Patricio Yáñez a Canal 13 en las afueras del camarín de Colo Colo mientras sus compañeros se preparaban para la vuelta de la final de la Copa Libertadores ante Olimpia. El Pato, recordemos, estaba descartado por lesión.

Si las comunicaciones hace 30 años eran diferentes, también lo eran distintos aspectos de la vida de un Chile que se hallaba en plena transición, tras la vuelta a la democracia que, por esos momentos, parecía tener algún grado de tensión.

A propósito de Lan Chile, aquella era la tradicional marca de la aerolínea que posteriormente se denominó LAN, mientras que a partir de 2005 opera como LATAM tras la fusión con la brasileña TAM. Otra aerolínea emblemática de la época era Ladeco (adquirida por Lan Chile en 1994 y cuyo cese de marca fue en 1998).

Y ya que se han mencionado marcas, otra emblemática de la época fue CTC que, precisamente, en 1991 pasó de llamarse Compañía de Teléfonos de Chile a Compañía de Telecomunicaciones de Chile. La empresa fue adquirida por capitales españoles del grupo Movistar, el nombre con el que se conoce en la actualidad.

En el rubro de las telecomunicaciones, otras marcas eran Publifax y Todofax. Y, por supuesto, Télex Chile.

Colo Colo fue campeón de la Copa Libertadores cuando el pianista Claudio Arrau todavía estaba vivo pues el músico falleció el 9 de junio de 1991 en Austria, a la edad de 88 años. Aquella muerte estremeció a un país que pagaba con billetes de 500 pesos, que aspiraba a tener un primer auto marca Lada (en ese tiempo, los vehículos no estaban obligados a tener una tercera luz de freno), que escuchaba los partidos del fútbol chileno en radios en Amplitud Modulada como la Cooperativa, Agricultura, Chilena, Minería, Portales, Monumental, Nacional pues la Frecuencia Modulada estaba reservada para la música.

Además, estas emisoras, probablemente, eran escuchadas al interior de los microbuses multicolores que circulaban por las principales calles de Santiago. A propósito, la tarifa de estos buses ascendía a 80 pesos los adultos y 30 pesos los escolares. Y en el caso del Metro, el boleto adulto valía 70 pesos.

Un bus de la época por las calles de Santiago muestra una bandera de Colo Colo.

Otro hecho de la época: en esos años, no existía la obligación de que los vehículos motorizados portaran la tercera luz trasera de frenos.

¿Cuánto valía el dólar el 5 de junio de 1991? Para esa fecha, el dólar observado equivalía a 342,89 pesos chilenos. Y un peso de la época equivale a unos 4,11 pesos de 2021.

¿Quiénes eran las autoridades de la época?

  • Presidente de la República: Patricio Aylwin
  • Presidente del Senado: Gabriel Valdés Subercaseaux
  • Presidente de la Cámara de Diputados: José Antonio Viera-Gallo Quesney
  • Presidente de la Corte Suprema: Enrique Correa Labra
  • Contralor General de la República: Osvaldo Iturriaga Ruiz
  • Presidente del Banco Central: Andrés Bianchi Larre
  • Comandante en Jefe del Ejército: Augusto Pinochet
  • Comandante en Jefe de la Armada: Jorge Martínez Busch
  • Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea: Fernando Matthei Aubel
  • General Director de Carabineros: Rodolfo Stange Oelckers
  • Director General de la Policía de Investigaciones: Horacio Toro Iturra
  • Director Nacional de Gendarmería: Isidro Solís Palma

Lo que sucedía en el mundo

El 24 de febrero de 1991, Estados Unidos inició una ofensiva terrestre contra Irak, en el contexto de la Guerra del Golfo Pérsico, con el mayor ataque registrado desde la Segunda Guerra Mundial, y tres días más tarde el ejército iraquí decidió retirarse. El 3 de marzo, Irak aceptó las condiciones para rendirse: restitución de la soberanía de Kuwait y acatamiento de las sanciones de la ONU. Con ello, se puso fin oficialmente a la Guerra del Golfo Pérsico.

Al momento en que Colo Colo ganó la Copa Libertadores, aún existía la Unión Soviética pues recién el 25 de diciembre de 1991 Mijaíl Gorbachov la declaró disuelta, lo que puso fin a la Guerra Fría. Boris Yelstin había asumido como presidente de la Federación Rusa el 10 de julio de 1991 y ocupó el cargo hasta 1999.

Colo Colo dio la vuelta olímpica cuando en Colombia el narcotraficante Pablo Escobar aún se encontraba vivo pero no libre, pues el 19 de junio se entregó a las autoridades… claro que desde la Cárcel La Catedral continuó con el negocio del narcotráfico.

Y cuando Mirko Jozic conquistó América, Croacia aún no declaraba su independencia unilateral de Yugoslavia pues ello sucedió el 25 de junio de 1991.

En el ámbito musical, los albos dieron la vuelta olímpica cuando Freddie Mercury, vocalista de Queen, aún estaba vivo pues falleció el 24 de noviembre de 1991.